Dr. Francisco Anaya: «La cirugía robótica aporta precisión, visión y articulación instrumental que marca una diferencia real en los resultados»

Dr. Francisco Anaya: «La cirugía robótica aporta precisión, visión y articulación instrumental que marca una diferencia real en los resultados»

La medicina del siglo XXI ha transformado el quirófano con la llegada del robot quirúrgico, una herramienta que pone una precisión sin precedentes en manos del especialista. Lejos de ser una máquina autónoma, este sistema avanzado —como el reconocido robot Da Vinci— actúa como una extensión del cirujano, permitiéndole operar con una visión tridimensional y una precisión milimétrica. Esta evolución tecnológica marca un antes y un después en los resultados quirúrgicos, ofreciendo una seguridad superior en procedimientos complejos.

En esta entrevista que realiza Información TV al doctor Francisco Anaya, director médico del Grupo de Unidades de Reproducción UR, el especialista describe cómo esta precisión, sumada a la Inteligencia Artificial, está redefiniendo el futuro de la reproducción asistida y la preservación de la fertilidad

Para entender cómo funciona esta transformación, nos acompaña el doctor Francisco Anaya Blanes, director médico del Grupo de Unidades de Reproducción UR y de la Unidad de Reproducción Vistahermosa, su sede central.

Doctor Anaya, es un orgullo saber que Alicante, en la Clínica Vistahermosa, ya contamos con el sistema robótico Da Vinci. Aunque hoy nos enfocaremos en su impacto en Ginecología, sabemos que este robot ya es una pieza clave en especialidades como la Urología o la Cirugía General. ¿Qué es exactamente la cirugía robótica?

    Cuando hablamos de cirugía robótica, muchos pacientes imaginan una máquina operando de forma autónoma. La realidad es bien distinta: el robot no actúa solo en ningún momento. Se trata de un sistema avanzado de brazos mecánicos que el cirujano controla con total precisión desde una consola situada en el mismo quirófano.

    A través de esa consola, el especialista ve una imagen tridimensional magnificada hasta diez veces del interior del cuerpo del paciente, y mueve los instrumentos con sus propias manos y pies. El robot traduce cada uno de esos movimientos eliminando el temblor natural y ampliando la escala de movimiento: donde la mano humana hace un gesto de diez centímetros, el instrumento puede moverse con una precisión de milímetros.

    ¿Qué intervenciones ginecológicas se benefician de la cirugía robótica.

    La Ginecología es una de las especialidades donde la cirugía robótica ha demostrado mayor impacto. La pelvis femenina es un espacio anatómico pequeño y complejo, en el que conviven órganos reproductivos, vejiga, intestino y una densa red de vasos y nervios. Las principales intervenciones ginecológicas realizadas hoy en día con robot son:

    • Miomectomía: extirpación de fibromas uterinos preservando el útero.
    • Histerectomía: extirpación del útero, cuando es necesaria.
    • Tratamiento de la endometriosis, incluida la profunda infiltrante.
    • Cirugía de prolapso de órganos pélvicos.
    • Tratamiento de quistes de ovario complejos.
    • Estadificación y tratamiento del cáncer de endometrio, cérvix y ovario.

    ¿Cuáles son los beneficios que aporta a los pacientes esta potente herramienta?

    La cirugía robótica es una evolución de la cirugía laparoscópica mínimamente invasiva, y comparte con ella muchas de sus ventajas frente a la cirugía abierta tradicional. Sin embargo, añade una dimensión de precisión, visión y articulación instrumental que marca una diferencia real en los resultados. Esta precisión milimétrica preserva estructuras delicadas que son fundamentales para la recuperación funcional del paciente:

    Menos dolor y recuperación más rápida. Las incisiones son diminutas —entre 0,5 y 1,5 centímetros— frente a los grandes cortes de la cirugía abierta. Esto se traduce en mucho menos dolor postoperatorio, menor necesidad de analgésicos potentes, y una vuelta más rápida a la actividad cotidiana. Muchos pacientes son dados de alta en el mismo día o al día siguiente de la intervención.

    Menor pérdida de sangre. La visión magnificada y la precisión del robot permiten al cirujano identificar y preservar vasos sanguíneos pequeños que en cirugía convencional podrían pasar inadvertidos. Las transfusiones de sangre son significativamente menos frecuentes.

    Reducción del riesgo de infección. Al tratarse de incisiones mínimas en un entorno completamente controlado, el riesgo de infección de la herida quirúrgica es considerablemente inferior al de la cirugía abierta.

    Menor riesgo de complicaciones a largo plazo

    Las adherencias —tejido cicatricial que puede unir órganos entre sí— son uno de los problemas más habituales tras la cirugía abdominal y pélvica convencional. La menor manipulación de tejidos que permite el robot reduce significativamente su aparición.

    Paralelamente, contamos ya en Medicina Reproductiva con la Inteligencia Artificial como una gran aliada en los procesos de fertilidad….

    La llegada de la inteligencia artificial ya está integrada hace tiempo en procesos clave como la selección embrionaria, el análisis seminal o incluso la interpretación genética. Esto se traduce en diagnósticos más precisos, decisiones más objetivas y, sobre todo, en una mayor seguridad para el paciente. No sustituye al especialista, pero sí es una excelente herramienta de apoyo para para la toma de decisiones más precisas.

    ¿Dónde es especialmente protagonista la IA en un proceso de reproducción asistida para garantizar que ese sueño de ser padres se cumpla con la mayor tasa de éxito posible?

    En el laboratorio de embriológica hacece ya unos años que utilizamos innovadores incubadores que monitorizan el desarrollo embrionario las 24 horas, lo que permite a nuestros embriólogos seleccionar el embrión con mayor capacidad de implantación. Estos sistemas han supuesto un avance enorme. Antes se evaluaban los embriones en momentos puntuales, sacándolos del incubador y realizando el estudio bajo microscopio; ahora podemos observar su desarrollo de forma continua, sin sacarlos del incubador y sin alterar su entorno.

    La inteligencia artificial analiza no solo la morfología, sino también el ritmo de división celular, identificando patrones que se asocian con una mayor probabilidad de implantación.
    Estos sistemas permiten la toma de decisiones mucho más objetivas, lo que se traduce en mejores resultados y mayores probabilidades de éxito.

    Doctor, no podemos olvidar que en el éxito de un tratamiento de fertilidad, la genética se ha vuelto primordial. ¿Cómo está ayudando la IA en el ámbito genético?

    La IA también lleva unos años utilizándose en genética, especialmente en la clasificación de mutaciones mediante algoritmos bioinformáticos. Nos ayuda a interpretar una enorme cantidad de información genética de forma mucho más rápida y precisa.

    En reproducción asistida, también se está aplicando en el diagnóstico genético preimplantacional, incluso en su versión no invasiva, analizando el material genético que el embrión libera en el medio de cultivo. Esto nos acerca a poder seleccionar embriones sanos con mayor potencial de implantación.