Dr. José Jesús López Gálvez, el alicantino pionero que dio vida a la reproducción asistida

Dr. José Jesús López Gálvez, el alicantino pionero que dio vida a la reproducción asistida

Visionario incansable, inauguró el primer Banco de Semen de la Comunidad Valenciana en 1983 y ha sido fundador del Grupo de Unidades de Reproducción UR. Su legado científico transforma la frustración y el dolor de la infertilidad en la felicidad de miles de familias.

La medicina reproductiva ha perdido a uno de sus pilares más insustituibles, pero su obra permanece imperecedera. El doctor Jesús López Gálvez ha dejado un vacío profundo en la comunidad científica y en el corazón de miles de familias que hoy existen gracias a su empeño, audacia y absoluta entrega. Él no solo ejerció la Ginecología; entendió la medicina como un sacerdocio volcado enteramente hacia el paciente, capitaneando la vanguardia científica desde la trinchera del trabajo diario y situándose siempre en primera fila de cada gran revolución tecnológica del sector.

Sus primeros pasos formalizaron lo que parecía una utopía local a principios de los años ochenta. En agosto de 1984, las páginas de la prensa alicantina recogían con asombro la puesta en marcha del primer banco de semen de la Comunidad Valenciana. Aquel hito fue la esperanza de muchas parejas que, hasta esa fecha, se veían obligadas a prolongados y costosos desplazamientos a ciudades como Barcelona o Bilbao para poder acceder a tratamientos de fertilidad.

Con solo un equipo inicial de seis audaces especialistas y una férrea vocación, el doctor López Gálvez demostró que la periferia geográfica no era un impedimento para liderar la excelencia médica mundial y traer el futuro de la ciencia a su tierra.

«La solución a la diversidad es personalizar los tratamientos para ganar eficacia y elevar las tasas de éxito», repetía con convicción. Bajo esa premisa inquebrantable, lo que comenzó como una consulta especializada en la Unidad de Reproducción de la Clínica Vistahermosa terminó transformándose en el prestigioso Grupo UR. Hoy en día, esta red cuenta con más de 14 unidades de reproducción asistida repartidas por toda España y Centroamérica, coordinando el trabajo al unísono de más de 250 profesionales multidisciplinares.  

“Hemos construido una estructura de vanguardia con nuestros propios recursos, reinvirtiendo siempre en ciencia, formación y tecnología, sin recurrir jamás a fondos de inversión externos”.  Esta independencia financiera y de criterio, defendida con orgullo y tesón por el doctor López Gálvez, garantizó que el Grupo UR mantuviera intacta su verdadera esencia: la de ser «un grupo con alma».

Su liderazgo empresarial y médico permitía reinvertir de forma constante los beneficios en adquirir los mejores incubadores de tecnología Time-Lapse -como Embryoscope y Geri- para los laboratorios de Embriología, optimizar las consultas y fundar departamentos propios de Genética Reproductiva de vanguardia, adelantándose por décadas a los estándares del mercado.  

Paralelamente a su incesante labor clínica, el doctor entendió que el verdadero progreso de la medicina requería de la docencia y de la transmisión del conocimiento. Por ello, en 1999 impulsó la creación de la Cátedra de Biomedicina Reproductiva en colaboración con la Universidad Miguel Hernández y el Máster Universitario de Medicina y Genética Reproductivas, convirtiéndose en el programa de formación decano y más antiguo de España, que este curso ha celebrado su 25 edición, con el que se han formado generaciones de profesionales de todo el mundo, de los que el 80% trabajan en prestigiosas clínicas de fertilidad. 

En los últimos años, frente a los complejos desafíos demográficos y el notable descenso de la natalidad en nuestro país, el doctor López Gálvez redobló los esfuerzos tecnológicos del grupo. Bajo su dirección, se lideró la implementación del análisis genético no invasivo del ADN embrionario a través del medio de cultivo, reduciendo drásticamente los tiempos para lograr un embarazo seguro y evitando cualquier manipulación agresiva sobre el embrión. Su propósito fundamental fue aunar la más alta precisión científica con una atención humana integral, caracterizada por la empatía y la comprensión absoluta hacia cada paciente.

Nos deja una figura insustituible que dedicó su vida en cuerpo y alma al avance y consolidación de la reproducción asistida. Su gran equipo, al que siempre denominó con orgullo «la Familia UR», recoge hoy el testigo con la firme determinación de honrar su memoria y continuar su obra. El doctor José Jesús López Gálvez se ha marchado, pero cada latido en los laboratorios de sus clínicas y los éxitos de sus equipos, serán, para siempre, el reflejo de su legado más vivo.