Microbiota endometrial: importancia de su estudio en reproducción asistida

Microbiota endometrial: importancia de su estudio en reproducción asistida

Durante muchos años se pensó que el endometrio (la capa más interna del útero, donde se produce la implantación del embrión) era un órgano estéril. Sin embargo, varios estudios demostraron que en el endometrio viven distintos grupos de microorganismos (principalmente bacterias y hongos), conocidos en su conjunto como microbiota endometrial. 

La presencia de estos microorganismos está muy ligada a nuestro estado de salud. Así, cuando se produce un desequilibro de estas colonias suelen aparecer distintas enfermedades. Se ha observado que la microbiota puede tener efectos en el desarrollo del embarazo en sus distintas etapas: 

  • Durante la implantación del embrión en el endometrio. Puede alterarse la receptividad del endometrio y condicionar su preparación para que el embrión se adhiera. 
  • Durante el embarazo. Su alteración puede ser una de las causas de partos prematuros y abortos. 

Es por esto que el tema de la microbiota ha ido ganando relevancia en el campo de la ginecología y reproducción asistida. El conocimiento de sus implicaciones en la fertilidad puede ayudar a mejorar el resultado de nuestros tratamientos, incluso en pacientes cuya causa de esterilidad o infertilidad actualmente se desconoce. 

Si profundizamos en el estudio de microbiota urogenital vemos que en mujeres sanas en edad reproductiva, lo normal y deseable es que la mayor parte de las bacterias del tracto reproductivo pertenezcan al género Lactobacillus, aunque también se pueden encontrar otros géneros como: Gardnerella, Atopobium, Prevotella y Acidobacterias. 

Otro dato importante es que aproximadamente entre el 20 y el 30% de las mujeres en edad reproductiva tienen una flora vaginal alterada. Es decir, no se encuentra dominada por los lactobacilos, sino que presentan otro tipo de flora que podríamos considerar patógena o disbiótica. En el caso de mujeres que se encuentran en procesos de reproducción asistida por presentar algún problema de fertilidad, esta prevalencia se eleva hasta el 40%. 

¿Cómo influye la microbiota endometrial en la fertilidad? 

Causa directa. Algunas bacterias patógenas son causa directa de infertilidad. Por ejemplo: las bacterias que causan la gonorrea o Chlamydia trachomatis, algunas especies de Mycoplasma o la Mycobacterium tuberculosis, causante de la tuberculosis genital. 

Gametogénesis. La calidad espermática puede verse alterada, dependiendo de cuáles sean las bacterias predominantes en la muestra seminal. También se ha descubierto que zonas que se creían estériles, como los folículos ováricos, tienen una microbiota muy activa. 

Receptividad endometrial y embarazo. La microbiota endometrial puede influir en la capacidad que tiene para permitir que implante un embrión y condicionar el éxito a la hora de conseguir una gestación. Así como también puede influir en estadios más avanzados del embarazo. Por ejemplo, en que un parto sea prematuro, en que se produzca rotura prematura de membranas o incluso en que acabe en un aborto. 

Los estudios recientes demuestran que aquellas mujeres con una flora dominante en lactobacilos en cavidad uterina, por encima del 90% presentan mejores tasas de implantación, gestación y recién nacido vivo, al compararlo con el grupo de mujeres que con endometrio receptivo, presentan una población de lactobacilos por debajo del 90%. Así, se relaciona la baja presencia de lactobacilos en el útero con un peor pronóstico reproductivo, pudiendo ser la causa de algunos fallos de implantación y de aborto. 

Estrategias para mejorar la microbiota y aumentar las tasas de gestación 

Contamos con diferentes técnicas para el estudio del tipo de microorganismos que coloniza nuestro tracto genital. Por ejemplo, los cultivos vaginales y endometriales para detectar infecciones asintomáticas o endometritis crónica. 

Actualmente se está investigando en el beneficio que supone modular la microbiota para mejorar los resultados en técnicas de reproducción asistida mediante la administración de productos bioterapéuticos que contienen una o más cepas bacterianas concretas (lactobacilos), que se administran para colonizar el nicho correspondiente, desplazando al mismo tiempo a las bacterias disbióticas. 

Por eso, se han introducido los probióticos de administración oral, como coadyuvantes al trata- miento de Reproducción Asistida. Este tratamiento es bien tolerado y permite colonizar tanto la mucosa vaginal como el endometrio de manera eficaz. Los estudios indican que debe iniciarse la administración de lactobacilos desde al menos el inicio de la estimulación ovárica y con preparados que contengan entre otros subtipos el Lactobacillus Rhamnosus y, dado que se conoce el efecto beneficioso que los probióticos tienen en la prevención de abortos y partos prematuros, el tratamiento se puede prolongar durante la gestación. 

Conclusión 

La microbiota constituye otra pieza clave del complejo mecanismo de la reproducción humana. Los nuevos conocimientos plantean la necesidad de actuar sobre la misma en aquellas parejas que acuden con problemas reproductivos, sobre todo con historia de fallos de implantación. Dado que existe una correlación entre la microbiota vaginal y la endometrial, las estrategias terapéuticas que tenemos, parecen ser útiles para mejorar el pronóstico reproductivo de estas parejas. 

Dra. Susana Malkhasian