La bióloga celular Elena Ibáñez de Sans expone investigaciones recientes sobre cómo estas partículas microscópicas pueden afectar a los espermatozoides y al desarrollo embrionario en el Ciclo de Conferencias del XXV Máster de Medicina y Genética Reproductivas

La creciente presencia de micro y nanoplásticos en el medio ambiente está abriendo nuevas preguntas sobre su impacto en la salud humana y, en particular, sobre sus posibles efectos en la fertilidad. Esta cuestión fue abordada por la doctora Elena Ibáñez de Sans, profesora agregada del Departamento de Biología Celular, Fisiología e Inmunología de la Facultad de Biociencias de la Universitat Autònoma de Barcelona, en la conferencia titulada “Desafíos reproductivos en la era del plástico: efectos de los nanoplásticos sobre gametos y embriones de mamífero”.
La ponencia de la investigadora se enmarca en el Ciclo de Conferencias del XXV Máster de Medicina y Genética Reproductivas, organizado conjuntamente por la Unidad de Reproducción del Hospital HLA Vistahermosa, la Cátedra de Biomedicina Reproductiva Clínica Vistahermosa, el Área de Biología Celular de la Facultad de Medicina y Nuuma Genetics.
Durante su intervención, Ibáñez de Sans expuso los resultados de diversas investigaciones centradas en el estudio de los nanoplásticos, partículas microscópicas derivadas de la degradación de materiales plásticos. A diferencia de los microplásticos, los nanoplásticos poseen un tamaño inferior a una micra, lo que les permite interactuar con las células de forma mucho más directa. Esta capacidad plantea interrogantes relevantes sobre su posible impacto en los procesos biológicos y, en particular, en la reproducción.
Uno de los principales retos para los investigadores es la enorme diversidad de estas partículas. Los nanoplásticos pueden variar en tamaño, forma, composición química y aditivos incorporados durante su fabricación. Esta heterogeneidad dificulta establecer conclusiones generales sobre sus efectos, ya que cada tipo de partícula puede comportarse de forma diferente en los organismos vivos.

Efectos en la fertilidad masculina
Los estudios presentados por la investigadora se han realizado principalmente en modelos experimentales con ratones, una aproximación habitual en biología reproductiva que permite analizar los posibles efectos celulares antes de evaluar su relevancia en humanos. En estos experimentos se analizan las interacciones de los nanoplásticos con los gametos —espermatozoides y ovocitos— y con los embriones en sus primeras fases de desarrollo.
Los resultados preliminares sugieren que los espermatozoides son especialmente sensibles a la presencia de nanoplásticos. Las partículas tienden a adherirse a la superficie de la membrana celular, aunque no se ha observado que penetren en el interior de la célula. Sin embargo, su simple presencia puede alterar funciones esenciales para la fecundación.
Entre los efectos detectados destaca una disminución de la motilidad de los espermatozoides, lo que dificulta su desplazamiento hacia el óvulo. También se han observado alteraciones en la integridad de la membrana celular y en la llamada reacción acrosómica, un proceso fundamental que permite al espermatozoide atravesar las capas que rodean al ovocito y completar la fecundación. Estas alteraciones sugieren que la exposición a nanoplásticos podría reducir la capacidad fecundante de los gametos masculinos.

Efectos en la fertilidad femenina
El efecto parece diferente en el caso de los ovocitos y de los embriones tempranos. En estas etapas iniciales existe una estructura protectora denominada zona pelúcida, una capa que rodea al óvulo fecundado y que actúa como una barrera física frente a agentes externos. Esta cubierta puede limitar el contacto directo entre los nanoplásticos y el embrión durante los primeros momentos de su desarrollo.
No obstante, esta protección es temporal. Cuando el embrión abandona la zona pelúcida para iniciar el proceso de implantación en el útero, dicha barrera desaparece. Los investigadores plantean que, en ese momento, la exposición a nanoplásticos podría tener efectos todavía poco conocidos, por lo que futuras investigaciones tratarán de analizar si estas partículas influyen en la implantación embrionaria o en etapas posteriores del desarrollo.
Otra línea de investigación aborda la posibilidad de efectos intergeneracionales. Algunos experimentos analizan qué ocurre cuando las hembras de ratón son expuestas a nanoplásticos durante la gestación. El objetivo es comprobar si estas partículas pueden transmitirse a las crías a través de la placenta o de la leche materna y si la exposición acumulada a lo largo de varias generaciones puede afectar a la fertilidad.
Este tipo de estudios se desarrolla en un contexto ambiental marcado por la presencia generalizada de plásticos. Micro y nanoplásticos se han detectado en el aire, en el agua, en los suelos e incluso en diversos alimentos, lo que hace difícil evitar completamente la exposición humana. A pesar de la relevancia de estos hallazgos, la investigadora subraya que se trata todavía de resultados preliminares. Las investigaciones continúan con el objetivo de comprender mejor el alcance real de estos efectos y determinar si pueden tener consecuencias directas en la fertilidad humana. Mientras tanto, el estudio de los nanoplásticos se perfila como una nueva línea de investigación clave para comprender los desafíos reproductivos que plantea la creciente contaminación plástica del planeta.