El director médico del Grupo UR, con sede en UR Vistahermosa, analiza en una entrevista de Información TV cómo la combinación de la tecnología más avanzada, el estudio del ADN y la preservación de la fertilidad están revolucionando la FIV para ajustar los tratamientos al perfil biológico de cada paciente.

El Grupo UR cuenta con más de 40 años de trayectoria iniciados bajo el liderazgo del doctor José López Gálvez. Como Director Médico, ¿cuáles son los pilares que consolidan esta red asistencial de la medicina reproductiva?
El Grupo de Unidades de Reproducción UR es un ambicioso y querido proyecto liderado por el doctor José López Gálvez, pionero en Alicante en Medicina Reproductiva, y que, tras más de 40 años de trayectoria, es hoy un claro referente nacional e internacional en reproducción asistida avalado por varios factores: personalización del tratamiento, entorno hospitalario seguro, incorporación de tecnología avanzada, rigor científico, unidad de genética propia, formación continua, y una elevada relación calidad-precio con el objetivo de garantizar seguridad, calidad y atención personalizada a los pacientes. Todo ello se refleja en nuestras altas tasas de éxito.
El trabajo consolidado por el doctor López Gálvez es un valioso legado que continuaremos impulsando, manteniendo un modelo asistencial enfocado en el paciente. La interacción científica entre equipos que conforman el Grupo UR nos permite optimizar los procesos y mejorar los resultados clínicos. Esta forma de trabajar nos fortalece y nos diferencia. El trabajo conjunto nos permite avanzar en tratamientos adaptados a cada paciente y afrontar los retos actuales como el retraso de la maternidad, ayudando a las mujeres a lograr su deseo reproductivo.
La medicina reproductiva vive una transformación histórica gracias a la digitalización. ¿Qué supone la entrada de la Inteligencia Artificial en el Grupo Internacional UR?
La Inteligencia Artificial es una potente herramienta para precisar y fundamentar la toma de decisiones clínicas. Hoy en día, la IA permite ajustar cada fase del proceso al perfil biológico específico de cada paciente; desde los protocolos de estimulación ovárica, hasta el momento de la transferencia embrionaria.

¿Existe el riesgo de que la tecnología sustituya al médico?
La tecnología no puede sustituir al criterio médico. La inteligencia artificial aporta una capacidad de análisis de datos masivos que el ojo humano no puede procesar por sí solo, pero la toma de decisiones sigue siendo del especialista. En un proceso tan sensible como es la reproducción asistida, el enfoque humano sigue siendo el eje vertebrador. La clave del éxito reside en combinar el dato estadístico la personalización del tratamiento, la comunicación médico-paciente y el acompañamiento emocional. Este protocolo es tan importantes como la propia tecnología.
4.- Pregunta: Además de la IA, ¿qué otros avances han marcado un antes y un después en medicina reproductiva?
Otro de los grandes hitos ha sido la optimización de las técnicas de congelación y descongelación. La vitrificación primero de embriones y, posteriormente de óvulos, que ha sustituido a métodos anteriores menos eficaces, permite conservar óvulos, semen y embriones sin perder su potencial de implantación. Hoy día, utilizar muestras congeladas ofrece resultados equivalentes a los de muestras en fresco, lo que abre nuevas posibilidades como es la preservación de la fertilidad para planificar el embarazo, o la acumulación de embriones para aumentar las probabilidades de éxito. Se ha alcanzado con esta técnica una nueva dimensión de flexibilidad reproductiva. Ya no se trata solo de tratar la infertilidad, sino de prevenirla o, al menos, reducir su impacto mediante una estrategia personalizada.
Uno de los mayores avances del laboratorio ha sido la incorporación de incubadores de vanguardia. ¿Qué impacto real tiene esto en el proceso de selección del embrión y en los resultados del tratamiento?
La selección embrionaria ha dado un salto cualitativo definitivo gracias a la tecnología time-lapse. Estos incubadores incorporan cámaras que registran de forma continua el desarrollo del embrión sin necesidad de sacarlo de su entorno ideal, creando un mapa cinematográfico de su evolución inicial. Este seguimiento permite analizar la cinética embrionaria, es decir, el ritmo y la forma en que cada embrión se desarrolla. La información obtenida es crucial para seleccionar aquellos embriones con mayor potencial de implantación. Este sistema de incubación supone un cambio de paradigma: ya no se observa solo el resultado final, sino todo el proceso, optimizando las tasas de embarazo por transferencia, lo que reduce notablemente tanto el tiempo como el desgaste emocional de nuestros pacientes.
Actualmente, la genética constituye una revolución en el ámbito de la reproducción asistida. ¿Qué diferencial aporta el Grupo UR en el área de la genética reproductiva?
Si hay un ámbito que ha marcado un antes y un después en la fecundación in vitro, ese es el de la genética. Un aspecto diferencial estratégico de nuestro grupo es que contamos con un prestigioso departamento propio de Genética Reproductiva. Esto nos permite trabajar de manera totalmente coordinada en el propio centro, ofreciendo asesoramiento genético especializado, diagnóstico clínico inmediato y un análisis ágil y directo del ADN. Tener este departamento integrado nos capacita para abordar procesos de alta complejidad, asegurar la selección de embriones cromosómicamente sanos y erradicar eficazmente el riesgo de transmitir enfermedades hereditarias a la descendencia. Además, caminamos hacia el futuro con modelos predictivos no invasivos que analizan el ADN libre en el medio de cultivo del embrión, lo que nos permitirá obtener información genética vital sin necesidad de realizar una biopsia embrionaria, haciendo todo el proceso aún más seguro y eficiente. El objetivo ya no es simplemente lograr un embarazo, sino garantizar, en la medida de lo posible, el nacimiento de un bebé sano.
Un factor primordial es que detrás de la tecnología y los algoritmos hay personas buscando cumplir un sueño. ¿Cuál es el compromiso de la dirección médica del Grupo UR?
Nos encontramos ante una medicina que no solo busca el éxito clínico, sino también mejorar la experiencia del paciente. Una medicina que une innovación y humanidad para dar respuesta a uno de los desafíos más importantes de nuestra sociedad: transformar la esperanza en la realidad de formar una familia. El reto de la medicina reproductiva no es solo técnico, sino también ético y social: acompañar a las personas en uno de los procesos más importantes de sus vidas con el máximo rigor científico y la mayor sensibilidad posible.
