Embarazo bioquímico, ¿por qué se define así y qué conlleva?

Embarazo bioquímico, ¿por qué se define así y qué conlleva?

Un embarazo bioquímico es una situación emocionalmente frustrante para las pacientes que pasan por un tratamiento de reproducción asistida. Tras alcanzar un positivo en la prueba de beta hCG, no existe confirmación del embarazo mediante ecografía. Esta situación también se conoce como aborto bioquímico o microaborto.

Se trata de un embarazo que se interrumpe de forma precoz porque el embrión, a pesar de haber anidado en el endometrio, paraliza su desarrollo. El test dará positivo debido a que la implantación en el útero segrega la hormona beta-HCG, sin embargo, no se ha formado con la capacidad de poder evolucionar.

El embarazo bioquímico no se encuentra en absoluto relacionado con la fecundación in vitro. Se puede producir con la misma frecuencia de forma natural que tras realizar una fecundación in vitro, lo que ocurre es que, en circunstancias naturales, la mayoría de las veces pasa desapercibido.

La interrupción prematura del embarazo puede atribuirse a distintas causas como anomalías anatómicas, malformaciones uterinas, alteraciones cromosómicas en el embrión, infecciones, e incluso a malos hábitos y estilos de vida de los progenitores: tabaquismo, estrés, alcohol, etc.

Tras el embarazo bioquímico, se requiere un análisis pormenorizado de cuál ha sido la causa y si se han producido varios, se debe analizar en profundidad y realizar pruebas específicas en la pareja, que expliquen por qué los embriones, una vez implantados, detienen su desarrollo y no siguen evolucionando.

Síntomas del embarazo bioquímico
Debido al escaso tiempo de gestación, apenas se manifiestan síntomas. En general, pueden presentarse dolores muy leves, como espasmos musculares abdominales; pérdida de sangre rojiza; dolores de espalda, o molestias que pueden atribuirse a la inminente llegada del ciclo menstrual. Por eso, el embarazo bioquímico muchas veces pasa desapercibido, y solo en algunas mujeres puede manifestarse su recurrencia a través de una menstruación más abundante de lo normal y con presencia de coágulos.

Repercusiones emocionales y psicológicas

Lo primero que hay que recordar es que el embarazo bioquímico no tiene consecuencias sobre la fertilidad de la mujer, y mucho menos sobre su capacidad para llevar a término con éxito otro embarazo. No hay que alarmarse, ya que no representa un obstáculo para la concepción, por lo que no debe considerarse una condición patológica. La menstruación suele bajar, aunque sea con retraso, y los ciclos menstruales siguen desarrollándose de forma normal.

No obstante, a pesar de no tener consecuencias fisiológicas, si los pacientes están buscando el embarazo o siguen un proceso de fecundación asistida, supone un duro golpe. Esta circunstancia puede ser muy dolorosa y requerir apoyo psicológico. Lo recomendable en estos casos es hablar con el especialista para conocer todas las implicaciones reales que tiene el embarazo bioquímico y seguir luchando hasta conseguir el objetivo: un bebé sano en casa.